Sin embargo, STAR WARS: THE CLONE WARS (2008) fue una película que me produjo sentimientos enfrentados. Disfruté mucho viéndola, contiene trepidantes aventuras y un ritmo frenético, épicas batallas tanto espaciales como terrestres, situaciones divertidas y unos diálogos a la altura de lo que se esperaría de Star Wars. Lo que pasa es que al reflexionar sobre la historia y el guión te das cuenta que en el fondo contaba un acontecimiento por completo intrascendente y prescindible dentro de este universo. Eso sin contar que la animación CGI quedaba a años luz de lo visto en films de la misma hornada como Wall-E (Pixar) o Kung-fu Panda (DreamWorks).

Pero a partir del segundo episodio la cosa mejora mucho; comenzamos a tener tramas más largas (2 – 3 episodios) con aventuras más elaboradas y con un reparto muy coral. Un gran logro de la serie hasta ahora es conseguir sintetizar en alrededor de 25 minutos la dosis justa de acción, aventuras e historia. Pese a estar enlazados los capítulos tienen entidad propia, contando fenomenalmente con comienzo, nudo y desenlace.
Otro aspecto de agradecer ha sido que se haya aprovechado el formato de serie continuada para dar protagonismo a personajes tanto nuevos como ya conocidos. Por ejemplo, recientemente hemos tenido un pequeño pero genial arco argumental dedicado a R2D2 (Ep. 6 y 7) y también han protagonizado momentos estelares los Soldados Clon en Rookies (Ep. 5) y hasta a Jar Jar Binks (Ep. 8).

Pese a todos los aciertos que la serie pueda tener, también padece el gran lastre de la continuidad. Al igual que en la nueva trilogía, el hecho de que los sucesos de la serie acontezcan antes que la trilogía clásica hace que las tramas pierdan mucha emoción. Poco puedes inquietarte viendo las aventuras de Anakin cuando de antemano sabes que el personaje va a sobrevivir para convertirse en Darth Vader. Lo mismo se puede aplicar a Obi Wan, Yoda, R2D2, C3PO, etc. En este caso la situación es peor, ya que al estar la serie emplazada entre el Episodio II y III también sabes qué destino van a correr personajes como el Conde Dooku o el General Grievous, villanos oficiales del show.
La animación 3D también podría ser mejor. Está casi al mismo nivel que la película, pero hay ocasiones que los movimientos de los personajes se notan muy robóticos. Pese a todo hay escenas muy espectaculares y con unos entornos muy logrados.
En mi opinión la serie tendría más emoción si se hubieran escogido como protagonistas a personajes nuevos de los que se ignora su destino y los personajes conocidos se hubieran mantenido más en un segundo plano. Aunque si dejamos atrás la continuidad y disfrutamos de esta serie en el presente, creo que mucha gente lo va a pasar muy bien, como hacía mucho tiempo que no disfrutaba con Star Wars.

Para mí la verdad es que STAR WARS: THE CLONE WARS ha supuesto “Una Nueva Esperanza.”