miércoles, 12 de marzo de 2008

VERTIGO – YOUNG LIARS #1 ( AT A THOUSAND MILES AN HOUR).

Danny Noonan es el típico chico de pueblo que se aburrió de su simplona vida y se marchó a la gran ciudad con los bolsillos más llenos de sueños que de dinero. El sueño de Danny era ser guitarrista en un grupo de rock y hacerse famoso, pero ese sueño murió en poco tiempo. Ahora trabaja en una bodega y pasa las noches escuchando conciertos de rock en compañía de su novia Sadie Dawkins (Brownin, como sabremos más tarde) y de otros infelices como él.
Está Don Diego, un travesti que se pasa con la heroína. Está Ceecee, la mejor amiga de Sadie, siempre a la caza de una estrella del rock con la que casarse (y dispuesta a empezar tumbándose o poniéndose de rodillas para luego irse levantando con el tiempo). Por ahí también aparece Annie X, que de niña fue modelo del Vogue, y ahora padece anorexia. También hay otros como Truman Runco el liante, que quiere ir a la caza de un tesoro.
Pero hay que reconocer que quién peor lo tiene es Sadie. A esta chica algo le ocurrió en el pasado, algo muy malo ya que terminó con una bala alojada en el cerebro y sin posibilidades de extracción. De manera que le queda poco tiempo de vida, no se sabe cuanto, pero definitivamente no mucho.
Pero la novia de Danny, lejos de hundirse parece haber renacido, y ahora inunda de vida “a lo loco” todo lugar por donde quiera que pase.
David Lapham parece haber llegado a VERTIGO sin esconder nada el aclamado estilo BALAS PERDIDAS que le dio tan buenos resultados años atrás. Así que en esta serie nos encontramos con temas recurrentes de la arriba citada: Personajes femeninos duros, vividores y aparentadores, y toda clase de infelices que pueblan las clases bajas de la sociedad viviendo un tortuoso día a día.
Además hay que estar atento a los detalles y a las subtramas, que en cualquier momento pueden hacer aparición de forma arrolladora.
En el apartado visual vemos algo poco frecuente, a Lapham en color. La verdad es que el acabado no queda mal. Su dibujo tiene un tono extraño así, tan acostumbrados como nos tiene a que sus más memorables trabajos estén en blanco y negro.
Lo cierto es que si me viese obligado a comparar lo ahora leído con otro material del sello, sin dudarlo lo haría con AMERICAN VIRGIN (sexo, drogas y jovencitos acelerados). Esperemos que esta no acabe de la misma manera.
Para ser sincero, tampoco se puede decir si la serie va a ser buena o mala, sí es cierto que el primer número ha quedado muy completo, pero no ha desvelado nada de una futura trama. Habrá que esperar, aunque puede que con YOUNG LIARS algo grande haya empezado en VERTIGO.