viernes, 29 de febrero de 2008

VERTIGO – D.M.Z. #28 (SOAMES).

D.M.Z. continúa con la serie de capítulos centrados en un personaje. En esta ocasión le toca el turno a Soames, uno de los cabecillas del movimiento armado EJERCITO DE LOS ESTADOS LIBRES. El número trascurre al principio de la guerra, y nos narra como Soames de cansa de combatir y decide desertar para entregarse. La D.M.Z. era todavía un lugar más atroz de lo que es ahora (el Río Hudson estaba altamente contaminado, las calles eran gaseadas con productos tóxicos continuamente y los bombardeos eran indiscriminados), y a través del caos nuestro protagonista se ha de abrir paso hasta el Check Point del puente de Manhattan. No es un camino fácil, pasa por hambre y enfermedad, le hieren y hasta tiene alucinaciones, pero consigue llegar. Una vez frente a los soldados regulares, Soames se da cuenta de lo que está haciendo, de lo que en realidad significa su acción; y decide quedarse en su lado de la guerra.
Yo de este número sobre todo destacaría el valor que tiene para todo el universo de la serie la imagen que nos da de la D.M.Z. Aunque también sorprende la forma en Brian Wood puede aprovechar las páginas y contarnos en un solo número una historia completa y rica en matices (que hasta invita a una segunda lectura). El dibujo de Burchielli sigue siendo magnífico. Estamos ante un dibujante muy completo que cambia de registro con mucha facilidad y en esta ocasión lo demuestra con grandes planos de la zona de guerra y al momento siguiente colocando al personaje en un paisaje en plena naturaleza.
El equipo creativo de esta serie es realmente increíble, puesto que consiguen mantener un nivel de calidad que en otras colecciones aparece muy esporádicamente.
Leer D.M.Z. mes tras mes es una apuesta segura por un cómic original, de mucha calidad y que invita a la reflexión. El mes que viene comienza una nueva saga: BLOOD IN THE GAME.
“Y esta ciudad… su estimulante
sentido de la libertad. Su debilitador sentido del miedo. La muerte está en
todas partes. Andar una milla casi me mata en varias ocasiones. Y la gente vive
aquí.” – Soames.