sábado, 23 de agosto de 2008

VERTIGO – THE UN-MEN #07 A 10 (CHILDREN OF PARADOX).

Los niños de la paradoja (Children of Paradox) es el título del segundo arco argumental de The Un-Men. En esta ocasión he optado por leer seguidamente toda la saga y no mes a mes. Y he de confesar que de esta manera se obtiene un resultado ligaramente más positivo.
En esta segunda saga encontramos a los personajes principales de la anterior (el agente Kilcrop, la guapa joven alada Niko, el loco Dr. Cranius, etc.). Además se sumarán la explosiva Nadia (regente de un burdel de lujo) que está relacionada de forma misteriosa con Aidan (un joven cirujano sin escrúpulos que dirige una clínica abortiva ilegal), así como varios personajes que pululan por el mundo de la prostitución de la ciudad de Aberrance.
Kilcrop es ahora un consultor externo de seguridad, algo así como un observador del gobierno. Como de costumbre, este albino agente ha de investigar el caso más extraño y misterioso de turno, que igualmente salpica al pasado y presente de algunos de los miembros más importantes de la ciudad.
El guión John Whalen se mantiene al mismo nivel que la saga anterior, aunque en este caso la historia se inclina más hacia el gánero negro detectivesco con sorpresa en el desenlace final. Sin embargo los tópicos en la trama y los clichés previsibles siguen apareciendo excesivamente. Por su parte el dibujo de Mike Hawthorne sigue invariable con toda su fealdad y su simplismo. Allá donde el guión quiere expresar ambigüedad llega el dibujo para nada sutil y lo desmonta con una clara caracterización de buenos y malos (como por ejemplo en el caso de Nadia / Aidan). Con esto no quiero decir que toda la culpa es del dibujo, pero de contar con un dibujante más sutil los matices del guión quedarían más definidos.
En resumidas cuentas, básicamente mantengo lo comentado sobre esta colección en el post anterior; The Un-Men es una serie que poca gente va ha hechar a faltar cuando termine en su #13.
Esperomos que con el mal resultado que han dado, Vertigo deje de sacar series más dirigidas a la simple provocación que a ofrecer un guión y una historia innovadora y soprendente. Me refiero por supuesto a series como la presente o The Exterminators.