lunes, 27 de octubre de 2008

VERTIGO – LOS CHICOS DETECTIVES

La historia de Los Chicos Detectives comienza en 1990, en la colección de Sandman. Muchos recordarán durante el arco argumental “La Estación De Nieblas” que Lucifer abandonaba el Infierno y cedía la llave del mismo a Morfeo. Este acto tuvo dos significativas consecuencias, hubo un concurso para conseguir el Infierno que provocó a Sueño más de un altercado; y todos los muertos destinados al infierno empezaron a regresar.
Dos de estos muertos eran los niños Charles Rowland y Edwin Paine, ex alumnos de la Escuela Masculina de San Hilarión que aprovecharon la oportunidad para hacerse detectives. Pasaron los años y estos dos peculiares investigadores volvieron a escena formando parte de crossover La Cruzada de los Niños de 1993. En esta historia Charles y Edwin se hacían cargo de investigar la desaparición de un niño y les introducía en los acontecimientos.
Y así llegamos hasta 2001, año en que se publicó en EEUU esta miniserie de 4 números que ahora llega a España editada por Planeta.

*Primera aparición de Charles y Edwin en THE SANDMAN.
La historia nos cuenta en clave infantil como Charles y Edwin deben investigar el caso de extrañas muertes de niños de la calle. A medida que la investigación avanza van encontrando a personajes ya conocidos dentro del universo de Sandman como son Hettie la Loca y Hob Gadling así como otros de nuevos. Por desgracia para nuestros protagonistas, acaban por darse cuenta de que no han sido otra cosa que meras piezas en un juego mayor de lo que al principio parecía.
Al cargo del guión encontramos a Ed Brubaker, acompañado al dibujo de Bryan Talbot y con las portadas de Dave McKean.
Brubaker debió pensar que al tratarse de dos personajes muy jóvenes la orientación del guión debía ser más bien infantil. De manera que la historia está contada de forma sencilla y graciosa como si de un libro para niños se tratara. Sin embargo el guionista trata con mucho respeto tanto a Hettie la Loca como a Hob Gadling; igualmente también lanza reflexiones más adultas como la forma en que el tiempo transcurre cuando se es niño, adulto o en caso de llevar una existencia inmortal.
El dibujo de Talbot es cumplidor y discreto. Es esta obra no vemos un despliegue de esa grandilocuencia gráfica con la que deslumbró en El Corazón del Imperio (Dark Horse, 1999), pero sí tenemos un trabajo fácil de leer y con unos personajes bien caracterizados.
Respecto a las portadas, sorprende que McKean eluda su acostumbrado retoque por ordenador y nos presenta unas ilustraciones oscuras, recargadas y de formas distorsionadas evocadas a transmitir una imagen de terror que sinceramente no tiene nada que ver con el carácter feliz y claro de la miniserie.
Respecto a la edición de Planeta, tenemos un tomo cómodo de leer (la tipografía, los colores, la impresión y la edición no son malas) con pocos textos añadidos y contando con las portadas originales como único extra; por lo que no destaca ni de manera positiva ni negativa.
Así que Los Chicos Detectives se podría entender como una historia aparentemente infantil que en ocasiones muy concretas adquiere un tono más adulto. De hecho la miniserie rechinaría en VERTIGO de no ser por estar relacionada con Sandman. Pese a todo, los personajes están bien caracterizados y se respeta su esencia original. Esta obra sería recomendable para lectores curiosos, completistas de Sandman o para fans de los personajes más periféricos de la serie. Eso sí, que nadie se adentre en el universo de Sueño y sus hermanos Eternos con este material, porque el tono y la historia poco tienen que ver con el fantástico mundo gótico/lírico/oscuro que creó Neil Gaiman. *Portada de LA CRUZADA DE LOS NIÑOS (ED. ZINCO).

“Así que queréis saber el secreto de la inmortalidad, ¿eh, chavales? Bueno, es sencillo… con no morir, basta.”- Hob Gadling.